Edición básica de imágenes para fichas de producto: herramientas accesibles y flujo de trabajo eficiente
Editar bien una foto de producto no requiere software de pago ni horas de aprendizaje. El objetivo es claro: conseguir una imagen con exposición correcta, colores fieles al producto real y un fondo que no distraiga la atención del comprador. Hay tres ajustes que se aplican de forma consistente en casi cualquier sesión.
El primero es la exposición. Una imagen subexpuesta hace que el producto parezca más oscuro de lo que es, lo que genera desconfianza. Una sobreexpuesta elimina detalles de textura o color que pueden ser determinantes para la decisión de compra. El objetivo es una exposición que muestre el producto exactamente como es.
El segundo ajuste es el balance de blancos. La luz artificial de distintas fuentes tiene temperaturas de color diferentes. Sin corregirlo, un producto blanco puede aparecer amarillento o azulado en la foto. Corregir el balance de blancos es el ajuste que más diferencia hace en la percepción de calidad de una imagen.
El tercero es el recorte. La mayoría de plataformas tienen especificaciones de formato concretas. Amazon requiere que el producto ocupe al menos el ochenta por ciento del encuadre sobre fondo blanco puro. Etsy permite más creatividad. Conocer los requisitos de cada plataforma antes de fotografiar ahorra trabajo de edición posterior.
Herramientas como Lightroom Mobile, Snapseed o la versión web de Photoshop permiten realizar estos ajustes sin coste o con suscripción mínima. El flujo de trabajo más eficiente consiste en ajustar una imagen y aplicar los mismos parámetros al resto de la sesión mediante la función de sincronización o copia de ajustes.